La emisión de bonos es, por tanto, una de las muchas opciones que gobiernos y empresas utilizan para captar dinero en efectivo. El bonista (aquel que invierte en bonos), también llamado obligacionista, pasa a ser un acreedor más y en caso de quiebra tiene derecho a cobrar antes que los accionistas. Ésta es una de las razones por las que bonos u obligaciones son considerados una inversión aconsejable para aquellos inversores con perfil conservador, es decir, que se entiende que se trata de una inversión relativamente segura. Invertir en renta fija además ofrece la posibilidad de obtener plusvalías si se vende antes de la fecha de amortización.
En cuanto al vencimiento de los bonos existen tres importantes horizontes temporales. Los activos de renta fija a corto plazo son emitidos con un vencimiento máximo de dieciocho meses; los bonos a medio plazo tienen un vencimiento que va desde los 5 a los 10 años y los bonos a largo plazo se emiten con vencimientos superiores a 10 años que pueden alargarse hasta los 30 años o incluso no tener vencimiento, son los llamados bonos perpetuos.
La gama de bonos disponibles en el mercado en la actualidad es amplísima. En la práctica existen bonos diseñados para cada perfil de inversión, lo que explica la boyante demanda de estos productos financieros entre toda clase de inversores.
muy buena informacion, gracias me ayudo mucho para hacer mi tarea.
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